Prólogo

Su libro amigo favorito

La adquisición del libro Las prácticas infalibles para perder peso es una de las mejores inversiones que usted podrá hacer en su vida. La razón es sencilla: el sobrepeso limita la longevidad y la calidad de vida. La obesidad se asocia a múltiples enfermedades: la diabetes, los problemas cardiovasculares y el cáncer, entre otras, que tarde o temprano pondrán en jaque su salud. La obra de la licenciada en Nutrición y Dietética, Vilma Grisel Calderón Jiménez, es de esos libros que le acompañará cada día y, de seguro, antes de conciliar el sueño, usted lo buscará en su mesita de noche para leer y evaluar su avance en ese gran proyecto de perder peso y, por consiguiente, ganar salud e invertir en larga vida.

Vivimos en una sociedad en la que la educación en salud y nutrición se promueve muy poco, tanto por el estado como por la ciencia de la medicina, la industria farmacéutica y el propio sistema alimentario. Sin embargo, por más de 30 años, ese ha sido el norte de la licenciada Calderón: orientar a sus pacientes para que aprendan a alimentarse y tengan un estilo de vida saludable. Cabe resaltar que esta profesional de la nutrición y la dietética fue reconocida como una de las diez personalidades boricuas que más aportó al mejoramiento de la calidad de vida en Puerto Rico durante 2020, conforme al criterio de la Fundación Nacional para la Cultura Popular. He sido testigo de su celo, profesionalismo, dedicación y compromiso con sus pacientes porque precisamente soy una de las casi 17 mil personas que, durante su carrera como salubrista, se ha beneficiado de sus conocimientos y experiencia.

Llegué a su oficina, localizada en Las Americas Professional Center en la avenida Domenech, en Hato Rey, cuando pesaba casi 205 libras, con los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre muy elevados y, en particular, con una glucosa totalmente descontrolada de ¡550 mg/dl! Nunca olvidaré el día que arrojé ese resultado en la oficina de mi médico y de todo lo que había consumido como almuerzo: pan con ajo, bacalaítos, caldo de pollo, arroz con habichuelas, milanesa empanada, aguacate, cerveza y flan de queso. 

Así, con ese peligroso y comprometedor cuadro, llegué a la consulta de la licenciada Calderón y su orientación fue al grano: «Debes comer por porciones, eliminar de tu dieta las harinas refinadas, las golosinas, los alimentos altos en carbohidratos, aumentar la ingesta de agua e incorporar a tu estilo de vida actividades cardiovasculares como caminar y correr bicicleta». Me entregó las recomendaciones en un Plan de Alimentación y me requirió que le solicitara a mi médico primario una orden con urgencia para hacerme la hemoglobina glucosilada (A1C), una prueba de laboratorio que mide la glucosa en promedio por los pasados tres meses.

Seguí las recomendaciones y dejé los dulces, las gaseosas y el exceso de arroz, pastas y otras fuentes de carbohidratos. Comencé a caminar una hora todas las mañanas y aumenté la ingesta de agua. Meses después, al repetirme el laboratorio de la hemoglobina glucosilada, mi condición había mejorado, pero aún estaba en el nivel inicial de personas con diabetes. La licenciada Calderón me había explicado que muchos de sus pacientes habían revertido la diabetes cambiando su estilo de vida. Por eso, como decimos coloquialmente, «metí mano» y continué cuidando mi alimentación, confiado en la importante presuposición del neurocoaching explicada muy bien en este libro que dice: «Si es posible para alguien, también es posible para ti». Luego de 3 meses de tratamiento adicional, tuve los resultados de mis pruebas de laboratorios totalmente normales. Es decir, ¡había revertido la diabetes, sin haber usado medicamentos, solo cambiando mi alimentación, perdiendo peso y haciendo ejercicios! ¡Perdí 40 libras y de tamaño 40 de pantalón, bajé a 34! Mi vida ha cambiado en todos los aspectos y me siento con más energía y mayor claridad mental. Luego de un año, continúo en el mismo peso, con mi glucosa normal y sin usar medicamentos. 

En este libro, Las prácticas infalibles para perder peso, usted encontrará todo lo que necesita saber para que, al igual que yo, pueda bajar el exceso de libras y mejorar su salud. En un solo libro, usted tiene el abecedario de la buena y sana alimentación para perder peso y mejorar sus condiciones médicas. Algunas de las prácticas infalibles que se explican en detalle en el libro son las siguientes: tomar suficiente agua (recomienda que divida su peso y la mitad corresponderá a la cantidad de onzas que puede distribuir durante el día), masticar correctamente los alimentos (redunda en una sensación de saciedad y en una mejor digestión), comer sin distracciones (a la hora de comer, ¡solo coma!), evitar las frituras (por su alto contenido calórico), excluir de su dieta los productos de poco valor nutricional (las golosinas y las gaseosas que nos aumentan de peso y enferman), seleccionar productos nutritivos (redundan en salud), controlar las porciones (no hay por qué atragantarse con porciones exageradas), planificar sus comidas (tanto en la selección como en la preparación y evitar la cena después de las 8:00 p. m.), consumir meriendas saludables (seleccione frutas, yogurt, almendras y otras alternativas nutritivas), limitar el licor (alto en calorías) y realizar ejercicios con regularidad (un 30% en la reducción de peso se le atribuye a la actividad física).

Las prácticas infalibles para perder pesoconstituyen una útil y reveladora guía de gran actualidad que une la nutrición y el neurocoaching en un lenguaje sencillo con información valiosa para lograr un peso saludable y un buen estilo de vida. Este es un libro para obsequiar a los seres que amamos, incluso, aunque no tengan sobrepeso, ya que la información que se presenta es indispensable para proteger la salud en general y, sin temor a exagerar, pudiera salvarles la vida a muchas personas. Este instrumento educativo merece gran divulgación para que llegue a todos los rincones de Puerto Rico: las escuelas, universidades donde se enseña la profesión de la Nutrición y la Medicina Preventiva, gimnasios, centros de envejecientes, Gobierno y empresas privadas que quieran que sus empleados estén saludables. De igual forma, esta herramienta de salud sería de gran ayuda para que los planes médicos se la faciliten a sus afiliados para tratar los problemas del sobrepeso y mejorar los hábitos de alimentación. En fin, este gran libro debe estar presente en toda institución o lugar que promueva la salud. 

Esta obra se convertirá en su libro amigo favorito, con su diario de comidas y logros, su cuaderno de ejercicios, la herramienta de autoevaluación para cumplimentar cada semana y las valiosas preguntas de neurocoaching. Todos estos recursos que provee el libro le facilitarán un proceso de introspección que lo empoderará a la vez que disfruta de una experiencia divertida e interactiva que propiciará la conquista de sus metas que, como señala la licenciada Vilma Grisel Calderón Jiménez: «Las más sencillas como las más difíciles comienzan siempre de la misma forma: dando los primeros pasos». 

Jaime Torres Torres 

Neurocoach 

Periodista